Como cambiar nuestros hábitos para reciclar

Como cambiar nuestros hábitos para reciclar

Quizá te hayas planteado alguna vez qué podrías hacer para contribuir a salvar el planeta, o por lo menos para disminuir la contaminación. Y si nunca lo has hecho, o te parece que cualquier acción que emprendas puede resultar irrelevante frente al desastre ecológico…

Quizá te hayas planteado alguna vez qué podrías hacer para contribuir a salvar el planeta, o por lo menos para  disminuir la contaminación. Y si nunca lo has hecho, o te parece que cualquier acción que emprendas puede resultar irrelevante frente al desastre ecológico existente… recuerda que cambiando cada uno de nosotros podemos ir influyendo en nuestro entorno.

Lo principal es recuperar la conciencia, ¿de qué?, de nuestras acciones y de su repercusión en nuestro planeta. Difícilmente podremos actuar si no nos hemos dado cuenta de cuánta basura generamos cada día o si no nos hemos planteado qué consumimos, cómo y cuánto. ¿Y para qué nos sirve esto? Para que a partir de ahí, podamos analizar nuestras malas costumbres que más afectan al ecosistema y así poder cambiarlas por unas más amigables con nuestra Tierra.

¿Cómo cambiar nuestros hábitos para reciclar?
La manera más sencilla de aprender es usando las 3 R’s, que significan: Reducir, Reutilizar y Reciclar.

¿Como Reducir?

Comprando menos al hacernos consientes de qué es lo que realmente necesitamos, siendo consumidores responsables, prefiriendo los productos que tengan menos empaque y envoltura, leyendo las etiquetas de los productos, prefiriendo los orgánicos, los no desechables, los biodegradables y los nacionales y sobre todo, evitando el uso de productos desechables.

Por ejemplo, ¿te has puesto a pensar que cada que vas al súper, tiendita o mercado a hacer tus compras te acabas llevando varias bolsas de plástico que, por cierto, tardarán cientos de años en degradarse? Actualmente los supermercados venden bolsas de tela para llevar la compra, así que lleva siempre algunas, o re-usa las que ya tengas en casa, siempre serán mejores que las muy ecológicas (que además te cobran). Sólo pide que te guarden ahí tus cosas, cada día más personas lo hacen.

Al estar conscientes, con pequeños cambios podemos lograr ahorros considerables  de agua, luz, gas, electricidad y gasolina. Por ejemplo, cambiar los focos comunes por ahorradores en toda la casa, los hay con luz blanca y cálida. Desconectar los aparatos eléctricos que no estén en uso, ya que el único que debería estar conectado permanentemente es el refrigerador. Caminar o usar la bicicleta en distancias menores a 5 kilómetros, y en viajes diarios de más de eso en auto, buscar con quién compartirlo. Bañarse en la ducha y en máximo 5 minutos y cerrar la llave del lavabo cuando nos cepillamos los dientes. También podemos meter un ladrillo o botella de plástico llena en el tanque del inodoro para reducir las descargas, comprar uno nuevo de bajo consumo, o instalar un sistema de dúo para descargas. Ah, y poner a funcionar la lavadora sólo con carga completa y agua fría.

¿Como Reutilizar?

Buscando sacarle todo el provecho que se pueda a los objetos. Hay que recordar que si nos deshacemos de ellos se irán directo a la basura y, por tanto, estarán contaminando. Por ejemplo, podemos sustituir el uso de pilas desechables por recargables, utilizar las hojas de papel por los dos lados y evitar imprimir textos innecesarios; preferir las bebidas en botellas retornables de vidrio y donar la ropa, juguetes, libros, o muebles que ya no ocupemos.

¿Como Reciclar?

Ante todo, reciclar es usar la materia prima una y otra vez para volver a crear un producto nuevo, ahorrando la energía, agua, recursos y tiempo,  que se hubiera empleado en fabricar ese material. La clave es saber separar los residuos, y conocer a dónde canalizarlos en tu localidad.

La clasificación básica es:

Orgánicos: Es todo lo que viene de un ser vivo y por lo tanto se puede descomponer, como los restos de alimentos. Con esto se puede hacer composta para las plantas.

Inorgánicos:

  • Papel y cartón
  • Plástico
  • Vidrio
  • Metal
  • Residuos sanitarios

Esto sólo es un punto de partida, ya que de cada uno de nosotros depende que las ideas no queden nada más en el aire y se conviertan en costumbres cotidianas. Cierto, el cambio no siempre es fácil, pero vale la pena. Se necesitan 21 días de repetir  una acción para que se convierta en  hábito, así que anímate a empezar por algunos puntos, hasta que sean parte de tu vida. Y recuerda, cada acción es importante, y cada gota cuenta.